No empece a la
cargada agenda de trabajo, Osvaldo Ríos recibe con sumo agrado a TEVE GUIA en el hotel de
Palmas del Mar en Humacao, donde graba afanosamente la controvertible película "Una
Pasión En El Espejo", de Televicentro de Puerto Rico, y también aprovecha la
oportunidad par recordar algunos episodios que marcan la vida de él tanto a nivel persona
como profesional."En la actualidad me divierto
más... disfruto mucho más de la vida y de las cosas cotidianas. Contrario al ser humano
que era antes, que luchaba reciamente por hacerla todo bien, o sea que siempre buscaba la
perfección. Y la clave para haber conseguido el balance que deseaba, radica precisamente
en que ahora me preocupo mucho menos... ¡y mejor quedo ante las demás personas!",
exclama de lo más entusiasmado el artista carolinense, quien entiende que la
participación en "Una Pasión En El Espejo" representa una etapa muy importante
en el mundo de la farándula puertorriqueña.
"Ya no tengo aquella prisa por vivir que me
caracterizaba en la adolescencia y, mucho menos, el afán de querer hacer mil casas al
mismo tiempo. Ahora camina pasa a paso... suba escalón por escalón y me gozo un
montón", manifiesta el fornido protagonista de la telenovela colombiana
"La Viuda de Blanco", quien luce un llamativo tatuaje en el hombro izquierdo,
destellos rubies en la cabellera y una barba como parte del personaje que interpreta en el
teledrama de Vicente Castro y de Jorge Luis Ramos.
"Ha sido un proceso de mucho crecimiento, de darme bien
duro contra el suelo y de volverme a levantar. Entiendo que estoy llegando a un nivel muy
interesante tanto en el aspecto personal como en el profesional. Y eso me lo proporcionan
ciertamente los golpes, las vivencias y el trabajar mucho, mucho", asegura
el también cantante tropical, mientras pasea por el hermoso lugar y bebe un refresco
tropical.
De hecho, el entrevistado de TEVE GUIA, quien es conocido en
mercados tan distantes como Moscú, China, Bosnia y Bulgaría, puntualiza que gran parte
de lo anterior también se relaciona con uno que otro detalle público y privado.
"He vivido con intensidad... y es por eso que confieso
que muchas de las cosas que se escriben, lamentablemente, no siempre son las correctas. Lo
que más deseo es que algún día se me recordara por mi trabajo ante las cámaras y en el
teatro y no por la magia o por los eventos que me han querido crear en la prensa. Lucho
mucho para que escriban como es, con la misma seriedad... pero, claro está, eso viene con
la profesión", exterioriza el galán a la vez que observa la actuación de
la actriz y animadora Johanna Rosaly, y de la vedette Lourdes Chacón.

"Lo más dificil en esta carrera es que, a veces, uno
no puede dejar salir a flor de piel los sentimientos y las emociones. ¡Eso me cuesta
bastante! Aún así, me sigo viendo como aquel muchacho humilde de Carolina a quien el
padre de crianza siempre le decía que independientemente de a dónde llegara, debia
vestir mi propia cama, arreglar el cuarto y botar la basura. Esta metáfora todavía la
vivo y la practico", revela Osvaldo Ríos muy contento con la agenda de
trabajo local e internacional.
"Pero volviendo al consejo de él, eso me ha mantenido
de una manera inalterable, con una gran responsabilidad sobre mis espaldas. Siempre que
salgo de mi país llevo una carga muy pesada... representar dignamente a mi pueblo. Bueno,
eso es lo menos que espera la gente de mí", termina diciendo el actor
carolinense.